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Chorizos de Mazamorra
Iba retrasado para mi presentación. Para variar, la línea del RER B estaba detenida, “en répercussion d’un malaise voyageur”. Seguramente alguien había decidido acabar con su vida en los rieles del metro de París. Qué tragedia más elegante. El estrés ya venía confundiéndose con la cafeína de la mañana. La ley de Pareto me había… — Leer más
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Buenas Referencias
—¿Y qué le motiva a cambiar de trabajo?—La verdad, siento que ya toqué techo donde estoy. Quiero participar en proyectos más importantes.—¿Y qué referencias cree que nos daría su empleador actual? Ahí me colgué. La entrevistadora quedó mirándome. Tenía el lapicero apoyado en la hoja, inmóvil, esperando algo que yo todavía no decía. Sonreía con… — Leer más
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Mis dos buenos amigos
Vivía con dos buenos amigos en una casa de la calle Manuel Augusto Olaechea, en Surco. Cada uno tenía su cuarto y habíamos dejado uno libre, siempre disponible, para quien necesitara refugio. Nunca preguntábamos por qué. En esa casa, las puertas se abrían sin condiciones, y eso nos parecía una forma elegante de vivir. Era… — Leer más
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Psicópata
Esa noche salí de la discoteca a las tres, solo y sin despedirme. Al subir las escaleras que daban al parque Salazar, los taxistas me recibieron en un coro que se fundía con el estribillo de una vendedora ambulante. Yo tenía la costumbre de regresar caminando y parar por una bebida en el grifo. A… — Leer más
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La Corneta
Don Agustino llegó al Perú a finales del siglo XIX. El inmigrante italiano preparaba chocolates y dulces artesanales en una época en que la calidad se amasaba a mano y se vendía a pie. Con el tiempo, la empresa familiar amplió el portafolio y, en 1930, se lanzó a fabricar helados. Con una carretilla amarilla,… — Leer más
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La Cueva y la Virgen
Para llegar a las cuevas de San Antonio debías cruzar al menos unos quinientos metros de playa virgen, entre unas olas que reventaban como coches-bomba y unos cerros antropomorfos. En esas laderas rocosas, los cerros de San Antonio se me aparecían como rostros de gigantes dormidos, roncando con cada golpe de ola que explotaba en… — Leer más
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Rómulo
Durante los veranos del club, mientras nuestros padres trabajaban, nosotros éramos una pequeña república de chibolos semiabandonados. Entrenábamos dos veces al día. Y en los ratos muertos, se escribían los capítulos inevitables de una infancia vivida en una de esas burbujas limeñas de entonces. Fue en ese paisaje sin supervisión donde apareció Rómulo. Siempre tan… — Leer más
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Un Vínculo Laboral
Paola tenía una sonrisa delicada, casi infantil. También tenía la incorregible e infame costumbre de sacarse los mocos en público. No era una falta de educación, sino de convicción. Ella lo hacía con la misma naturalidad con la que uno se rasca el codo, o endereza el cuello de la camisa. Un gesto íntimo, pero… — Leer más
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Hilos de Pertenencia
Somos lo que queda cuando dejamos de fingir lo que creemos que somos. Lo pensaba mientras observaba sus orejas moverse al compás de su mandíbula. Yo, por el ángulo, no alcanzaba a ver más allá de su lomo.Su columna vertebral dibujaba una ‘S’,tal vez por una vieja escoliosiso por la manera con que se había… — Leer más
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La Inolvidable
En “no decir nada” hay una aritmética de doble negación. Una trampa del lenguaje donde lo que no se dice termina, irónicamente, por decirlo todo. Y yo, mientras tanto, acababa de recibir el silencio de una cachetada invertida. Un sopapo limpio, cruzado de izquierda a derecha. Pude sentir sus anillos dejar un rastro vivo sobre… — Leer más
